En la antigüedad, Peniche era una isla, sin el "brazo" de tierra que la conecta al continente. El distrito ofrece varios puntos interesantes: un Museo de la Fortaleza, varias preciadas iglesias de distrito, cada una con una belleza muy personal y una gran riqueza arquitectónica. Entre todas ellas, en el pueblo de Peniche, cuatro merecen especial atención: la Iglesia de la Misericordia, Nª. Sra. da Ajuda, el Santuario de los Remedios y la Iglesia de San Pedro.
La artesanía, el verdadero valor de la ciudad, tiene en el encaje de bolillos su mayor expresión. En Peniche es posible también encontrar una serie de magníficas y hermosas playas, ideales para la práctica de deportes acuáticos. Las Islas Berlenga, la única reserva marina natural del país, son el orgullo del pueblo de Peniche.
